Un cuento que le da la vuelta a la vuelta al cole. Porque el cole puede ser genial, pero cuesta un poco la vuelta. Se está mejor haciendo castillos de arena, jugando hasta tarde en la plaza mientras papá y mamá se toman una horchata o durmiendo hasta las 12h. Sí, al cole hay que volver, pero también hay que validar las emociones que surgen ante el regreso.
¿O acaso tú estás feliz de tener que madrugar?
Sí, sí,
el cole mola,
pero a Marco a veces
se le hace bola.
Y es que es normal,
a cualquier hijo de vecino
le pasa igual.
Queremos una vuelta al cole
con escucha y empatía.
Es la mejor manera
de vivirla con alegría.