Cuando la cabeza no puede parar, el corazón puede aprender a confiar.
Martina no puede dejar de preocuparse por todo: desde cosas inmensas como perder a sus padres, hasta pequeñas cosas como derramar el zumo o encogerse en la bañera. Y cuando llega el gran día de ir al colegio por primera vez, ¡Martina no puede estar más preocupada!
UN CLÁSICO PARA LA VUELTA AL COLE.
Con ilustraciones tiernas y expresivas y un mensaje lleno de calidez, Kevin Henkes trata la ansiedad infantil con respeto, humor y empatía. Un cuento reconfortante para niños que están creciendo... y para adultos que todavía recuerdan cómo es ser pequeños.