Durante la Segunda Guerra Mundial, el cielo dejó de ser un espacio secundario para convertirse en un escenario decisivo. Aviones de leyenda recorre la historia de las aeronaves que encarnaron ese cambio y analiza cómo la guerra aérea, más que un duelo de pilotos, fue una lucha de fábricas, ideas y doctrinas enfrentadas.
Desde el refinado Supermarine Spitfire hasta el temido Stuka, pasando por los cazas japoneses que sorprendieron al mundo en 1941, el libro explica por qué estos aviones fueron concebidos tal como los conocemos. No surgieron solo del ingenio de sus diseñadores, sino de una forma muy concreta de entender el poder aéreo y de la fe en el bombardeo estratégico como arma decisiva. Bombarderos pensados para inclinar el curso de la guerra, cazas relegados en un primer momento a un papel secundario y la convicción de que la tecnología impondría su ley marcaron los años de entreguerras.
Las batallas aéreas demostraron que ni la propaganda ni las teorías bastaban sin una industria capaz de sostenerlas y sin pilotos preparados para una guerra cada vez más compleja. Ingenieros, aviadores y estrategas -entre ellos figuras como Saburo Sakai- atraviesan estas páginas, devolviendo a estas máquinas su dimensión humana.
Un libro que nos ayuda a comprender por qué aquellos aviones fueron como fueron y cómo el devenir del siglo XX se decidió tanto en los cielos como en los despachos, las fábricas y los aeródromos.