Es el cumpleaños de Bridget y lo único que quiere es celebrarlo con sus amigos. Pero parece una misión imposible: Royal tiene "sitios a los que ir", Rodney ha quedado con un señor para hablar de un perro y Regis está ocupadísimo lavándose el pelo. Todos tienen una excusa, todos tienen una lista de tareas y todos van demasiado liados para detenerse.
¿Tendrá Bridget que soplar las velas sola? Con su inconfundible estilo artístico y una narrativa desternillante, Oliver Jeffers nos invita a frenar en seco y preguntarnos: ¿estamos realmente tan ocupados o nos estamos perdiendo lo único que da sentido al día? Una obra maestra sobre la amistad, el perdón y el arte de estar presente.