En esta divertida versión del cuento de Tolstói, Ricitos de Oro viaja en caravana con su familia y no sabe que hay que llamar a la puerta antes de entrar en una casa y ponerla patas arriba. Pero los habitantes de esa casa tan curiosa le enseñarán con humor y ternura que vivir en comunidad también significa cuidar, ordenar y respetar.