Para Bly, una chica de diecisiete años que vive en una aldea humana situada entre los reinos enemistados de los vampiros y las brujas, la sangre es sinónimo de supervivencia. Aunque la mayor parte del tiempo los vampiros y las brujas mantienen una tregua inestable, en la que compran sangre humana para alimentarse y conjurar hechizos, durante dos semanas al año, la paz se rompe para celebrar los Juegos del Renacer.
Los humanos pueden participar en los juegos, aunque, para ello, deben decidir a qué bando unirse: brujas o vampiros. Ambos conceden una fortuna de esas que cambian la vida, pero las brujas, además, ofrecen resucitar a la persona que desee quien sea capaz de capturar al vampiro de mayor rango. Los vampiros, por su parte, prometen la inmortalidad a quien atrape a la bruja más poderosa. Para la mayoría de los humanos, los juegos son una forma de dejar atrás una vida miserable. Para Bly, son la oportunidad perfecta para resucitar a su hermana, Elise, y para salvar a su mejor amigo, Emerson, que está al borde de la muerte.
Juntos, Bly y Emerson elaboran un plan arriesgado: jugar para ambos bandos y ganar los dos premios, la resurrección para Elise y la inmortalidad para Emerson. Sin embargo, el vampiro que capturan despierta en Bly una pasión inesperada y, entonces, tendrá que tomar una decisión: recuperar a su hermana o quedarse con el chico que le ha demostrado que la vida es mucho más que pura supervivencia.