La actual población de A Pontenova se desarrolló a partir de inicio del laboreo de las minas de hierro de Villaodrid. En 1900 se constituyó en Bilbao la Sociedad Minera de Villaodrid para la explotación del yacimiento y la construcción del imprescindible ferrocarril a Ribadeo por donde se exportarían las menas gracias a un imponente embarcadero metálico. En 1903 empezaron a circular los primeros trenes de mineral y, dos años más tarde, los de viajeros y mercancías generales. El impacto del nuevo medio de transporte fue enorme tanto en el valle del río Eo, una zona de economía esencialmente agraria y ganadera, como en Ribadeo, una ciudad más abierta al comercio internacional desde siglos atrás.
Después de unos primeros años de resultados esperanzadores, la Sociedad Minera de Villaodrid atravesó períodos críticos, pero logró prolongar su actividad de manera casi milagrosa hasta que en 1964 se clausuró el ferrocarril; por entonces, las minas ya habían dejado de ser rentables.
Esta obra presenta, a lo largo de sus más de 400 páginas, la historia de la Sociedad Minera de Villaodrid y dedica una especial atención a sus antecedentes, a sus proyectos no materializados y, sobre todo, a su realización más destacada: el ferrocarril de Villodrid a Ribadeo.