Todo comenzó en el verano de 1976. Pero nunca terminóà Estrella tenía catorce años cuando ella y su prima vivieron una experiencia que marcaría para siempre sus vidas: durante semanas mantuvieron una serie de encuentros físicos con unos seres procedentes de otro mundo. Aquellos episodios llegaron a su fin, pero no el contacto. Desde entonces, Estrella ha conservado el recuerdo de lo sucedido y los miles de mensajes que ha ido recibiendo a lo largo de medio siglo. Su historia se dio a conocer en el libro «Pero no lo digasà», de Miguel Pedrero. Ahora es Estrella quien toma la palabra, porque este libro reúne cincuenta años de comunicaciones en torno a los grandes interrogantes de la existencia: quiénes somos, qué ocurre después de la muerte, qué es el alma o si estamos real mente solos. ¿Quiénes son «Ellos», los «Hermanos del Infinito»? ¿De dónde proceden? ¿Por qué eligieron a dos adolescentes? ¿Qué han querido transmitirnos? Cinco décadas después de aquel encuentro, Estrella comparte el legado de unos mensajes que la han acompañado toda su vida.