A través de las palabras, Tuwim posa en marcha una gran epopeya de juguete: el material ideal para el despliegue de la imaginación y para el debut del gran Bohdan Butenko en el terreno de la ilustración infantil. En 26 estrofas de cuatro versos el gran poeta polaco construye la historia del Don Diminútez, aventurero «minúsculo, como un granito de avena», que emprende una expedición en solitario a la búsqueda de lo único que le queda por ver: la ballena. Con tintas planas y una gran economía de medios expresivos, Bohdan Butenko construyó un mundo de ficción que integra el texto de Tuwim de manera amable e irónica.