INCLUSO EN LOS MOMENTOS MÁS OSCUROS, SIEMPRE SE FILTRA UNA LUZ
En las afueras de Lahore, una gran luna cuelga del cielo cuando un grupo de hombres llega con perros, armas y bates de críquet. Frente a la pequeña cabaña de su familia, al borde de un imponente horno de ladrillos, el hermano de Lalloo es asesinado.
Incapaces de escapar del recuerdo de esa noche, los padres y hermanas de Lalloo permanecen atrapados. La chimenea del horno expulsa humo mientras la familia se esclaviza, ladrillo a ladrillo, para pagar sus deudas. Para rescatarlos de esa situación, Lalloo deberá liberarse de su pasado y forjar su propio destino.
Esta es una historia sobre la familia, la amistad y las pruebas que uno puede llegar a afrontar para salvar a sus seres queridos. Cuesta creer que sea una primera novela; Aisha Hassan dibuja con insólita maestría una trama con unos personajes a los que no podemos evitar querer, acción a raudales, golpes emocionales que lo dejan a uno al borde del llanto y la eterna esperanza de que las cosas pueden cambiar.