De los pioneros del póquer a las series mundiales de Las Vegas, Al Alvarez traza un recorrido personal por una subcultura llena de leyendas cuyo lenguaje ha pasado del tapete a la vida cotidiana.
Al Alvarez, un inglés aficionado al riesgo, a la aventura y a lo estadounidense, llevaba a gala ser el único poeta publicado que haya competido en el Campeonato Mundial de póquer de Las Vegas. Fruto de esa experiencia en la élite, su erudición y su pasión por los naipes, este libro es tanto una historia social como una oda a un juego cuya mística debe mucho al desarrollo de dos fuerzas complementarias: el espíritu igualitarista de la democracia moderna y el culto desmedido al éxito y al dinero.
Desde la primera referencia publicada al póquer (o, más bien, a sus trampas) en 1844 hasta las hazañas de leyendas como «Texas Dolly» Bronson, «Puggy» Pearson, «Amarillo Slim» y el más famoso de todos, «Wild» Bill Hickok, cuya muerte en una partida de cartas nos legó la expresión «mano del muerto» (dos ases y dos ochos), Alvarez repasa los anales grandes duelos, manos inolvidables, héroes y villanos de un juego capaz, como ningún otro, de propiciar bancarrotas fulminantes y enriquecimientos vertiginosos.
Este libro no ayudará al lector a perder menos dinero, pero hará las delicias de cualquiera que esté interesado en el póquer o, sencillamente, en el fino arte del engaño, la astucia y el cálculo de probabilidades.