Reúne las cuatro cartas de cada familia antes que tus rivales, pero no te confíes. Las cartas especiales pueden favorecer a unos y poner en apuros a otros, provocando giros inesperados y muy divertidos que mantendrán la partida abierta hasta el final.
Este juego fomenta la atención, la memoria y el pensamiento estratégico. Además, favorece la toma de decisiones y mejora las habilidades sociales y la comunicación mediante la interacción entre los jugadores.