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02 DIC

“Me gusta pensar que hemos hecho justicia”

La bloguera y escritora Jessica Gómez acudió al espacio cultural de la librería La Pilarica a presentar su nuevo libro, “Cómete el mundo y dime a qué sabe” (Harper Collins), una obra compuesta por veinte historias familiares de mujeres reales
“Me gusta pensar que hemos hecho justicia”

Este no es un libro de gastronomía aunque lo parezca, este es un libro de historias reales y familiares de veinte mujeres con mucho remangu. Estamos hablando del nuevo trabajo de Jessica Gómez, “Cómete el mundo y dime a qué sabe” (Harper Collins), que presentó en el espacio cultural de la librería La Pilarica. Una obra compuesta por historias de mujeres que viven en un edificio imaginario y que la autora nos cuenta desde dentro, ya que ella es la portera del inmueble. Bloguera y escritora, ha publicado libros como “Mamá en busca del polvo perdido” (Harper Collins) o “Come chocolate y no discutas con idiotas” (MR Ediciones). En esta ocasión nos abre las puertas de esta casa imaginaria para recordar que “las mujeres somos más que una foto bonita, y mucho más que las responsables de hacer que todo esté bien”.

- ¿Cómo empieza todo, de dónde surge la idea para hacer el libro?

Surgió después de hablar con una amiga. Tuvimos una conversación sobre lo denostada que está la literatura femenina, los libros que escriben mujeres y que tratan sobre la vida o sobre sentimientos. A raíz de esto me surgió la idea de escribir un libro que en mi cabeza se iba a llamar “Historias fabulosas”, porque iban a ser fábulas que aportarían un aprendizaje de mujeres que yo conozco, que son historias que a mí me parecen extraordinarias por su importancia, historias muy comunes. Historias tan nuestras y tan femeninas.

- ¿Y por qué ese título?

Se le ocurrió a mi editora porque creía, y yo estaba muy de acuerdo con ella, que todas las historias eran muy potentes, fuertes e interesantes y que había que intentar dar ese golpe, ese taconazo en el suelo para darles presencia a las mujeres. Y es que son mujeres que han atravesado experiencias muy diversas, que tienen en común algo así como… yo estoy en el mundo y sigo para adelante.

- ¿A qué sabe tu mundo?

A mí me gusta cuando sabe a paz y a tranquilidad. La primera vez que me lo preguntaron yo dije que me sabía a tierra porque, ahora más que nunca soy consciente del suelo que piso, del mundo que me rodea, de la realidad que existe a mí alrededor… Además, hay una cosa que me gusta mucho que es cuando consigo ser consciente de la tierra que piso y del suelo que estoy tocando, me da más seguridad para volar, para intentar llegar más lejos porque sé a dónde pertenezco y sé que es lo que necesito para estar bien.

- ¿Qué mensaje querías mandar con el libro?

Me gusta pensar que hemos hecho un poco de justicia, porque hay historias muy potentes y siento que se ha hecho justicia contándolas, visibilizando estas realidades y la idea de que no debemos juzgar a los demás, que ya la tenemos muy teorizada pero seguramente nos falta interiorizarla un poco más. No podemos evitar juzgar, todos juzgamos, yo también lo hago. Pero espero que la “yo” de dentro de diez años lo haga mejor que la “yo” de ahora. Cuando empecé a dedicarme a la escritura profesionalmente, lo que más me empujó y más me hizo seguir adelante fue el apoyo de las mujeres a mí alrededor, de amigas, familia, vecinas… Este mensaje de que las mujeres somos enemigas entre nosotras lo veo muy dañino, cuando entre nosotras nos apoyamos y nos sostenemos, podemos conseguir mucho. Quería transmitir esa caricia femenina entre nosotras.

- ¿Por qué una portera?

Yo lo que primero tuve fueron las historias, pero faltaba un nexo de unión entre todas ellas. Se me ocurrió que para potenciar esa idea de que no son mujeres desperdigadas por el mundo, son mujeres normales y corrientes, pensé que ponerlas de vecinas de un edificio era muy redondo. Porque realmente tu entras en un portal de cualquier edificio y te puedes encontrar con veinte historias parecidas a estas. Una vez que tenía las vecinas lo de la portera salió solo. Era el cliché necesario para redondear la idea de cada una de las historias.

- Son veinte historias reales…

Algunas conservan los nombres de sus protagonistas, con permiso de ellas.

-  ¿Qué esperas del futuro en el terreno de la escritura?

Tengo escritas una novela fantástica juvenil y un cuento infantil, ambos guardados en el cajón. También tengo empezados tres libros, uno de comedia, otro de comedia en formato de tips breves y una novela un poco dura, un muy buen trabajo que necesita tiempo, reposo y revisión.

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