¿Qué nos dice el narcisimo digital de nuestra sociedad? Habitamos un entorno saturado de dispositivos que nos devuelven continuamente a nosotros mismos. Vibran, maúllan, interactúan con algoritmos y algunos caben en la palma de la mano. Selfis, satisfyers, mascotas y robots ofrece una lectura incisiva y provocadora no exenta de humor e ironía, pero siempre respetuosa de estos objetos y prácticas cotidianas y los expone como síntomas culturales de un narcisismo que ha dejado de ser una anomalía para convertirse en norma social.
Lejos de diagnósticos simplistas y de cualquier nostalgia moralizante, este libro explora cómo el yo contemporáneo se configura entre la autoexposición digital, el imperativo del bienestar emocional, la intimidad tecnificada y los vínculos sustitutivos. Selfis que tratan de ser sinónimo de identidad, dispositivos sexuales que prometen autosuficiencia, mascotas que devuelven afecto sin fricción y robots que simulan compañía sin verdadera alteridad: todos ellos delinean un paisaje en el que el deseo, el cuidado y la relación con los otros se reorganizan bajo una lógica narcisista.