Punto bobo confirma a Itxaso Martín como una de las voces más incisivas de la narrativa vasca contemporánea. Una madre y una hija hacen punto en una casa solitaria donde nada parece perturbarlas. Es una escena plácida, donde las dos mujeres, absortas en las agujas y en el sencillo punto Bobo que da título a la novela, inician una conversación que las llevará a reconstruir, poco a poco, la historia de sus vidas y de las mujeres que las precedieron. Lejos del costumbrismo amable, Martín construye un relato de gran intensidad psicológica y emocional, con un estilo sobrio, cercano y sin eufemismos, en el que explora cómo los mandatos de la «normalidad» pueden volverse formas de violencia cotidiana. Punto Bobo aborda las relaciones entre mujeres abuelas, madres, hijas marcadas por secretos familiares, sufrimiento silenciado, religión, culpa, enfermedad y expectativas sociales, en un ambiente opresivo donde lo que no se dice pesa más que cualquier palabra.