Matilde es una tilde feliz. Vive saltando de palabra en palabra, colocándose con precisión sobre la vocal adecuada. Con ella, el salmón sabe a salmón, el acordeón suena como debe y el azúcar endulza de verdad. Pero un día algo cambia. Las niñas y los niños han decidido dejar de usar las tildes. Las palabras empiezan a hacer lo que quieren y el mundo, poco a poco, se desordena: un orangután pilota un avión, los semáforos se vuelven locos y nadie entiende ya lo que está pasando. ¿De verdad son tan importantes las normas? ¿Puede una pequeña tilde devolver el sentido a todas las palabras? Una historia divertida y luminosa sobre el lenguaje y la identidad, que nos recuerda que hasta la tilde más pequeña puede cambiarlo todo.