Las 500 Millas de Indianápolis, el Gran Premio de Mónaco de F1... y las 24 Horas de Le Mans. Las tres carreras que componen la 'Triple Corona' de la competición sobre cuatro ruedas tiene su cita más antigua, más mítica y más esperada cada año en la pequeña ciudad de Le Mans, en pleno valle del Loira francés. Allí, en tiempos tan lejanos como 1923, un grupo de locos entusiastas de las entonces balbuceantes carreras de coches se atrevieron a celebrar una prueba poco vista hasta entonces: una carrera de resis tencia de nada menos que 24 horas seguidas en la que dos pilotos se iban relevando para rodar el mayor número de vueltas al circuito de La Sarthe. Nacía así la que está considerada la mejor carrera del mundo del automovilismo de competición. En esos 100 años (con la única pausa de la Segunda Guerra Mundial), las 24 Horas de Le Mans es la cita cumbre del calendario de carreras de coches en todo el mundo. Por las míticas rectas, curvas y, sobre todo, bajo el símbolo de la competición, el puente Dunlop, presente desde 1924, han pasado a toda velocidad los pilotos más importantes de la historia del automovilis