Eran maestros de la oscuridad, buscando a su dama de la luz a través de la eternidad...
Dayan, guitarrista principal de los Trobadores Oscuros, era célebre por sus fascinantes actuaciones. Sus melodías calman a las masas, atraen, seducen, tientan... Y siempre la llama a ella. A su amante. A su compañera. La llama para que le complete. Para que le dé las emociones que han ido desapareciendo de su existencia, convirtiéndole en un cascarón vacío de creciente oscuridad. «Sálvame. Ven a mí.»
Corinne Wentworth está ante la vorágine de una tormenta. Perseguida por los mismos fanáticos que asesinaron a su marido, arriesga su vida para ocultar más de un secreto. Frágil, delicada, vulnerable, tiene una fe inquebrantable que hace que su feroz entrega a Dayan sea mucho más poderosa. Ésta es la mujer cuya pérdida le destruiría, aun cuando su amor promete sanar su alma...
Dayan es guitarrista de los Trovadores Oscuros, una popularísima banda de música que en realidad sirve para ocultar la verdadera identidad de sus miembros: carpatianos, seres oscuros y muy sensuales que duermen de día y viven de noche. A pesar de su fama, su poder y su vida aparentemente ideal, Dayan busca hace siglos a la compañera que dé verdadero sentido a su existencia. Sus canciones ruegan por su amada, por esa persona que lo completará. Cuando en una de sus actuaciones conoce a Corinne, sabe enseguida que -a pesar de ser una frágil humana- se trata de ella. Acaba de encontrar a su dama, su amante, su complemento desde ese momento y para siempre. Pero todo será mucho más difícil de lo que los protagonistas puedan imaginar en un primer momento: Corinne tiene un problema del corazón y está embarazada; además poco antes su marido había sido brutalmente asesinado. Protegerla será la misión más importante para Dayan, quien intentará algo que hasta ahora nadie ha podido lograr: transformar en carpatiana a una mujer gravemente enferma y además, con una niña en sus entrañas.