Novela histórica que denuncia la perversa práctica de acusar de brujería a niños y jóvenes. Ambientada en Salem, en la costa este de Estados Unidos, narra el terrible destino que sufrió la joven Sarah, cuya madre fue ahorcada en 1692 tras defender su inocencia hasta el final. La muchacha también fue arrestada junto con sus hermanos pequeños bajo sospecha de brujería. Obligada a vivir en condiciones inhumanas, tuvo que testificar contra su propia madre.
En los tristemente famosos juicios de Salem contra 200 acusados de practicar ritos de brujería había muchos niños y jóvenes. Sarah, apenas una muchach, es encarcelada junto con sus hermanos pequeños y obligada a vivir en condiciones infrahumanas. Su delito: ser hija de una mujer ahorcada por bruja, acusación que negó hasta el último momento.