En este libro doy rienda suelta a mis más íntimos deseos de un amor pueril y de infancia que aún hoy me compunge y me tiene atolondrado e aturdido. Escondo su nombre tras el seudónimo de Hacia la Luz o Luz porque es mujer bien casada y tiene una familia y no pretendo incomodarla.
Trato también el tema de mi adicción a las drogas (sobre todo a la heroína), o como yo digo: al zumo marrón inyectable.
Hablo de los mineros que murieron en nuestras oscuras minas, de que somos la esperanza de Mieres. De tres libros, tres troncos.
También toco el tema de mis creencias y de cómo yo me veo frente al espejo en el cual no me reflejo.
Suscribo el libro tratando el tema de la locura y de los muertos con cierta incoherencia.
Hago gala de mi gusto por Robe Iniesta y Extremoduro haciéndoles un pequeño tributo.
También de los meses que me pase fuera de Mieres trabajando tanto en los Madriles como en Logroño.
Referencia hago a la cruz que va conmigo desde mi infancia, pero sobremanera hablo del desamor y la tristeza que se siente al perder al ser amado.
Gracias; doblemente gracias a tod@s, tod@s.
¡¡¡¡Se os queremos!!!!