Crecieron juntos.
Comparten todos sus secretos.
Excepto el más importante.
Liam y Ari han sido inseparables desde niños. Amigos, confidentes y un refugio mutuo desde que tienen memoria. Crecieron entre veranos eternos, promesas inquebrantables y la certeza de una amistad capaz de sobrevivir a cualquier cosa. Siempre han podido contárselo todo: sus primeras veces, sus miedos, sus sueños y cada uno de sus secretos
salvo uno. Porque enamorarte de tu mejor amigo significa arriesgar el único lugar en el que te sientes a salvo. Y ninguno de los dos está dispuesto a reconocerlo
Hasta ese día.
Hasta ese beso.
Hasta la noche que lo cambió todo.