Os contaré el sueño del retorno de Sócrates tal como lo vi, con mis propios ojos espirituales. Estaba durmiendo muy profundamente en mi habitación del aparthotel del pueblo de Gouves cuando de repente oí una voz que venia de lejos, del fondo del largo apartamento de la planta baja. Vi una luz resplandeciente y unas imágenes espléndidas, eran como unos cuadros maravillosos pintados al óleo, indescriptibles por su belleza, por su colorido y por su significado divino. Fui invitado a dialogar con el gran maestro Sócrates, y más adelante pude hablar con otros dos grandes filósofos de la historia y de la eternidad.