Todo el mundo busca la felicidad pero son pocos los que la encuentran ¿Cómo conseguirlo? Como respuesta a tanta búsqueda a veces angustiosos, un monje Cartujo nos propone una lectura viva del Evangelio y nos guía, partiendo de las Bienaventuranzas, por el camino de la serenidad y de la paz. Sabemos que los cartujos son los hombres del silencio. Seres humanos que miden cada una de sus palabras. Hijos a la vez de una multisecular tradición cristiana y de una cultura contemporánea, nos enseñan a penetrar por la puerta del corazón para que una vez purificados nuestros afectos, actitudes y valores, nos topemos con Dios.
Todo el mundo busca la felicidad pero son pocos los que la encuentran. ¿Cómo conseguirlo? Como respuesta a tanta búsqueda, a veces angustiosa, un monje Cartujo nos propone una lectura viva del Evangelio y nos guía, partiendo de las Bienaventuranzas, por el camino de la serenidad y de la paz. Sabemos que los cartujos son los hombres del silencio. Nos enseñan a penetrar por la puerta del corazón para que una vez purificados nuestros afectos, actitudes y valores nos topemos con Dios.