El presente poemario se compone de un conjunto de poemas del devenir existencial, que emerge primordialmente de la realidad pasada o presente y no de la abstracción. Es cierto que usamos la mayoría de los recursos que la lengua, entendida en su más amplio espectro, ofrece al escritor. Pero no olvidemos que todo escritor, sea prosista o poeta, anhela poder despertar el interés del mayor número posible de lectores utilizando dichos recursos. Por otro lado, lo que nosotros pretendemos es «sinceridad, intimismo, amor a la verdad, denuncia del dolor y la injusticia o profundizar en los detalles intrascendentes que a otros les hayan pasado desapercibidos y que a nosotros nos subyugan», como afirmamos en el prólogo.
La inspiración es un elemento o un estímulo imprescindible para el poeta y, en los primeros versos del poema «Atardeceres umbríos», pretendemos definirla como una aurora mágica con destellos evanescentes:
Eres sueño o eres canción
cuando mi mente interfieres,
tal vez un suspiro
que apenas me da respiro
y me sume en un falaz embrollo
carente de sentido
y de magia seductora.