Julian Barnes cumple ochenta años y lo celebra con este libro en el que echa la vista atrás y encara el final de la vida. Una bellísima exploración de la memoria, que empieza a fallar un poco con la edad y que está vinculada con la vida y la escritura. Una indagación acerca de las decisiones que uno toma y el destino, sobre el envejecimiento, el amor y la búsqueda de la felicidad.