Lo último que recuerda el inefable Moist von Lipwig, condenado a muerte por estafador, es que estaba a punto de morirajusticiado, y ahora, tras despertar, se halla ante lord Vetinari, que le propone una ardua tarea a cambio de salvar la vida:tiene que modernizar el terrible servicio postal de la metrópoli. Lipwig acepta, creyendo que tendrá ocasión de escapar y volver a su «noble» oficio, pero el golem encargado de su custodia resultará ser un hueso duro de roer. Además, tendrá que enfrentarse al maestro de los estafadores, un financiero sin escrúpulos que controla el monopolio de las comunicaciones de Mundodisco y no está dispuesto a dejar escapar tan suculentos beneficios.
Con Cartas en el asunto, trigésimo tercera novela del «Mundodisco», Terry Pratchett volvía a superar el listón que él mismo se ponía cada vez más alto. Divertida e inteligente, esta entrega de la serie quedó finalista en los prestigiosos premios Nebula y Locus de 2005.
Húmedo von Mustachen, artista de las estafas, los timos y las apuestas fraudulentas, debe elegir entre la muerte y la vida. O lo que es lo mismo, entre pensar unas famosas últimas palabras de camino a la horca, o aceptar la oferta de lord Vetinari de modernizar el moribundo servicio de correos de Ankh-Morpork.
Pasar de la honrada delincuencia a trabajar para el gobierno... hum, difícil decisión.
Tendría que reabrir la destartalada Oficina de Correos, en la que se acumulan toneladas de cartas desde hace años.
Tendría que desafiar el sol, la lluvia, la nieve, los perros, los trolls con palos, las enormes cosas verdes con dientes y tantos otros obstáculos en la ruta de un cartero. Tendría que enfrentarse a su principal competencia: el equipo directivo de la compañía de torres de señales que ha monopolizado las comunicaciones del Mundodisco. Y tampoco estaría nada mal conseguir una cita con la señorita Buencorazón...
Tal vez haga falta un timador nato, con don de gentes y mucho estilo, para triunfar donde otros más escrupulosos han fracasado. Puede que sea el momento de tomar... cartas en el asunto.