ALMOND, STEVE / BAGGOTT, JULIANNA
«¿Qué hago en un guardarropa con este tío?-Haría mejor en deshacerme de recuerdos, la verdad.-Pues hazlo -responde él, asintiendo-. En serio. Cuéntamelo todo. Yo haré igual. Vamos a contárnoslo todo. -Parece un soldado o algo así, como si estuviera junto a un autobús con un petate del ejército-. Sería como entregar un informe.-Confesiones -digo.-La revelación completa.-Una buena advertencia.Me coge la mano y me besa la palma.-Lo digo en serio. Hagámoslo. Podemos escribirnos cartas.Ahora ya parece cachondeo.-Vale -digo, mientras me pregunto si estamos hablando en serio.-. Nada de e-mails.-En absoluto -dice-. Cartas de verdad: tinta y papel, el lote completo. Seremos como esos colonizadores que esperaban el Pony Exprés junto a la ventana con su gorrito y todo.-Pero no podremos ser sinceros y cortejarnos al mismo tiempo.-Olvidémonos de la seducción. -Ya no es un soldado, sino más bien un scout, peinado con el dedo y responsable-. Me comportaré como es debido. Me ceñiré a las confesiones y al pasado. Y luego, si queremos, volvemos a quedar, después de haber dicho todo lo que necesitábamos soltar.-A lo mejor te arrepientes -le aviso.-A lo mejor tú también.»
Esta ingeniosa novela epistolar empieza con dos extraños metiéndose mano en el guardarropía de la recepción de bodas de unos amigos y acaba con el principio de una relación. Jane y John, treintañeros ambos, mantienen un intercambio de confesiones a la que se han comprometido antes de rendirse a la lujuria. Hablan de sus experiencias sexuales y de los amores del pasado porque los dos se arrepienten de muchas cosas. Son en palabras de Jane ?dos románticos de segunda?, duros pero susceptibles. Para cuando Jane y John se encuentran de nuevo en una estación de tren abandonada pero encantadora, ya nos sabemos todas sus historias. Un sentido del humor ácido, buenas observaciones sobre la psique humana y el amor romántico en estos días traspasan cada una de las historias.«La mezcla constante de amargura y dulzura, de romance que te hace suspirar y discurso demoledor y ácido, es el idioma oficial del Reino de la Soltería Moderna. Este dúo de autores utiliza las cartas, con la incursión, de algunas postales que le dan a la lectura un toque de modernidad... las dos voces, tan diferentes, y la dinámica de acción-reacción son tremendamente adictivas.» Entertainment Weekly