Pablo Albo nos presenta en este cuento una especie de matrioska de todas las temidas y voraces fieras de los cuentos tradicionales .Y, como se temía,
Andrés se encontró dentro de la barriga del lobo feroz,
que estaba dentro de la barriga del león hambriento,
que estaba dentro de la barriga del oso salvaje,
que estaba dentro de la barriga del dragón terrible,
que estaba dentro de la barriga del ogro.