Todo el mundo ha tenido la tentación, alguna vez, de volver la vistaatrás para conocer de dónde procede, saber cuáles son sus orígenes.Pero esta inocente y atávica práctica puede volverse contra quien,desprovisto de la necesaria cautela, se adentra en las entrañas deltiempo. El silencio y las medias verdades en las familias son como elcieno que sustenta al espigado arrozal, mejor no removerlo. En esterelato, Ana, una atribulada gestante, se expone accidentalmente ajugar con él y da con los hilos que la unen a Alma, el espíritu de una mujer atormentada que, sujeta a su destino por la crueldad de loshechos, lucha por ser reconocida y sobrevivir en un tiempo, principios del siglo XX, adverso y tumultuoso. Este deseo de ser reconocida,Alma lo compartirá con su ciudad, Valencia.
Tanto la ideaprimigenia como la propuesta argumental de esta obra, en esencia, sonimpulsadas y giran en torno a dos conceptos, alma y exposición,palabras imprescindibles que la definen y sustentan. El alma tieneaquí una doble vertiente. Por un lado, es la médula de la vida de lospersonajes, sus deseos, sus pasiones; por otro, el