En estos últimos años, buena parte de la ficción insólita española (literatura, cine y cómic) ha mostrado una recurrente predilección por la ambientación rural a la hora de construir historias cuyo efecto básico es la inquietud, ya sea generada por vías más fantásticas o realistas. Estas obras, que hemos bautizado con el término agrohorror, ofrecen un retrato distorsionado (en ocasiones hasta lo grotesco) de la vida en los pueblos y deben comprenderse y analizarse desde el cruce de caminos entre las literaturas de la ruralidad y las narrativas de terror. Desde estos códigos, el agrohorror se bifurca en multitud de caminos que van desde el miedo metafísico de lo fantástico hasta el terror más realista; desde una dantesca seriedad violenta hasta la incómoda risa macabra del grotesco o hasta el nihilismo de lo absurdo. Es así como explora, con muy distintos filtros, los diversos matices del mundo rural: costumbres, problemáticas sociales y económicas, violencia, memoria histórica, despoblación, ecología, etc. Para pensar en profundidad sobre estas y otras cuestiones, recogemos en el presente volumen un total de